El Tianguis San Felipe de Jesús no es solo un espacio de comercio.
Es una comunidad viva formada por personas que, a través de su trabajo, sostienen
una de las dinámicas económicas y sociales más importantes de la ciudad.
El Tianguis San Felipe de Jesús no es solo un mercado.
Es una red social construida por miles de personas que, domingo tras domingo, transforman las calles en un espacio de comercio, encuentro y colaboración.
• Comunidad formada por comerciantes y sus familias, cuya identidad territorial y oficio se transmite de generación en generación.
• Economía familiar y autogestión como núcleo del tianguis: cada puesto es una microempresa, parte de una red de apoyo mutuo que ha resistido cambios económicos y sociales por más de 60 años.
Detrás de cada puesto hay una historia.
Generaciones que han crecido entre puestos
Muchas familias han comerciado en el tianguis durante décadas.
Para algunos comerciantes, el tianguis ha sido parte de su vida desde la infancia.
Aprendieron el oficio observando a sus padres o abuelos, y con el tiempo heredaron la responsabilidad de mantener vivo el negocio familiar.
Estas historias forman el verdadero tejido del tianguis.

Negocios que han pasado de generación en generación.

Personas que han dedicado años a reparar, restaurar o vender productos específicos.

Comerciantes que han encontrado en el tianguis una forma de salir adelante.
Un ecosistema construido colectivamente
Cada domingo, miles de comerciantes trabajan de forma coordinada para instalar y operar el tianguis.
Aunque cada puesto representa un negocio independiente, todos forman parte de una red comunitaria que hace posible el funcionamiento del mercado.
Esta colaboración incluye:
• Organización territorial
• Apoyo entre comerciantes
• Transmisión de conocimientos
• Cuidado del espacio compartido
El resultado es un ecosistema social que ha logrado mantenerse activo durante décadas.
Dentro del Tianguis San Felipe de Jesús, hay personas que no solo venden.
Inspiran. Proponen. Transforman.
El reconocimiento Tianguista Socialmente Chingón es un premio anual que busca destacar
a quienes sobresalen por su ética, valores, actitud y compromiso con la comunidad.
Este premio no lo decide una sola persona.
👉 Lo decide la gente.
A través de votaciones abiertas, la comunidad reconoce a quienes
representan lo mejor del tianguis.
Todos pueden participar.
Todos pueden votar.
Quienes participan pueden impulsar su proyecto buscando patrocinadores que los apoyen durante el proceso.
Esto convierte el reconocimiento en una plataforma de crecimiento real dentro del tianguis.
Aplicación de la metodología de 8 pasos para fortalecer su emprendimiento
Si crees en hacer las cosas diferente, en aportar valor y en crecer junto con la comunidad...
👉 Este reconocimiento es para ti
El tianguis genera empleo, activa la economía local y promueve modelos de consumo más accesibles.
Además, fomenta la economía circular y fortalece el tejido social de la comunidad.
El tianguis sigue creciendo gracias a las personas que deciden involucrarse.
Ya sea como participante, aliado o impulsor, hay múltiples formas de contribuir.
Testimonios de quienes hacen posible el tianguis
"Mi familia vende aquí desde hace más de veinte años. El tianguis nos ha permitido crecer y tener una fuente de ingresos estable."
Comerciante
"Aquí aprendí a trabajar desde joven.
El tianguis me enseñó el valor del esfuerzo, la familia y de la comunidad."
Comerciante
"Este lugar es más que un mercado. Es un espacio donde miles de personas pasan momentos en familia y compran artículos que de otra manera serían imposibles de adquirir."
Habitante de la colonia
El tianguis está formado por miles de experiencias y relatos que se cruzan cada domingo.
Si has visitado el tianguis o formas parte de esta comunidad, tu historia también es parte de este espacio.
El Tianguis San Felipe de Jesús continúa evolucionando gracias a las personas que lo hacen posible.
Cada comerciante, cada visitante y cada historia contribuyen a mantener viva esta tradición de comercio popular que forma parte de la identidad urbana de Ciudad de México.
El tianguis no pertenece a una sola persona.
Pertenece a todos los que lo hacen posible.